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Nuestra Historia
El 11 de febrero de 1995 se inaugura en la calle De la Peña 353 de la localidad de Wilde Partido de Avellaneda Provincia de Buenos Aires la primera etapa del templo del ministerio Cristo La Roca Eterna. Al poco tiempo sentimos el deseo de evangelizar y alcanzar a las personas por medio de la radio y como ninguna emisora cristiana se escuchaba en la zona consultamos con medios locales seculares.
Para nuestra sorpresa nos encontramos con una gran oposición, algunos no nos querían en sus radios porque decían que cuando comenzaran nuestros programas la audiencia se cambiaría de dial, otros nos pedían sumas exageradas para que desanimarnos y otros argumentaban que a su entender la iglesia era como la política (un negocio) y eso justificaba lo caro que nos querían cobrar, así se frustraron nuestros primeros intentos.
Nuestro deseo seguía firme y nuestras oraciones cambiaron, siendo enfocadas a pedirle al Señor una radio propia.
A principios de 1996 fuimos al COMFER (Organismo de contralor Nacional) a pedir una licencia, allí nos informaron que no era posible que debíamos esperar a que halla concursos, lo cual se hallaba suspendido desde 1985.
En octubre de 1996 impulsado por la Secretaria de Comunicaciones a través de la Res. 142/96 SC comenzó el Plan de Normalización de Emisoras de FM, nos inscribimos, construimos los estudios y sacamos la señal al aire a fines de febrero de 1997.
Eso ya era un verdadero milagro, porque no teníamos ningún conocimiento sobre radiodifusión, pero Dios había provisto en la congregación un hermano que durante un tiempo trabajo como operador en una radio y una hermana locutora profesional, con estos dos talentos, muchas ganas y nada de experiencia salimos al aire convirtiéndonos en la única emisora cristiana que se escuchaba en la zona.
Algunos pastores se enojaron y nos acusaron de utilizar la radio para robarles las ovejas, otros prohibieron a sus miembros escuchar la radio, otros en cambio se alegraron por la bendición que significaba para el pueblo de Dios, para los no convertidos y para ellos mismos pues ahora tenían la posibilidad de hacer programas a un costo bajo y sin la censura de los directores de radios seculares.
Teníamos una visión: evangelizar. Pronto comenzamos a ver los frutos: muchos católicos romanos y gente que buscaba ayuda espiritual en las practicas ocultistas escuchaban la radio, pedían oración, daban testimonio de la respuesta de Dios, venían a las iglesias y lo mejor de todo se convertían al Señor. En la actualidad (año 2007) de esos primeros frutos la Gracia de Dios levanto pastores, evangelistas, profetas, maestros, consejeros, ministros de alabanza y lideres, algunos de ellos están conduciendo programas radiales.
Estábamos gozosos aprendiendo a hacer radio, lo que no sabíamos era cuanto esto molestaba en el mundo espiritual maligno y la terrible lucha que sobrevendría.
En abril de 1997 a solo 45 días de comenzar, una fuerte tormenta hace que se suelte una de las riendas, la torre se viene abajo, todo quedo destruido y habría que comenzar de nuevo.
Dios que sabe todas las cosas nos había preparado para esa prueba: un día antes de la caída el mensaje en el culto fue que debíamos bendecir a Jehová en todo tiempo mas allá de las circunstancias que nos tocaban vivir, un día después de la caída sábado por la noche con lagrimas en los ojos alabábamos y glorificábamos al Señor. Los vecinos no querían que volvamos a poner la torre pues tenían miedo de que se vuelva a caerse. Nosotros necesitábamos su aprobación por el tema de los anclajes de la torre, superado ese obstáculo, 20 días después nuevamente estábamos en el aire.
La paz duro poco, el equipo transmisor que era nuevo y de una de las dos mejores marcas de fabricación nacional, comenzó a tener problemas de todo tipo, los técnicos no entendían nada, las fallas no tenían explicación; pero nosotros si sabíamos de que se trataba.
Emprendimos la lucha por medio de ayunos, oración intercesora y guerra espiritual, a los pocos meses tuvimos victoria y el equipo funcionaba sin problemas.
La radio seguía creciendo, contábamos con un promedio de cincuenta ministerios de los partidos de Avellaneda, Lanús y Quilmes como programadores.
A principios de 1998 el COMFER rechaza todos los expedientes presentados en el Plan de Normalización de Emisoras de FM 1996 impulsado por la Secretaria de Comunicaciones a través de la Res. 142/96 SC y hace un nuevo llamado a normalización por medio del Decreto 310/98.
Volvemos a inscribirnos comprando los pliegos y cumpliendo todos los requisitos, la promesa era normalizar todo antes de finalizar el gobierno del Presidente Carlos Saúl Menem, esto lamentablemente no fue así, el cambio de mandato presidencial y de bandera política y los intereses personales del flamante interventor del COMFER frenaron arbitrariamente este proceso, agregando mas caos por la proliferación de muchas radios, que sin marco legal, comenzaron a transmitir saturando el espectro radioeléctrico. Esta situación nos llevo a tener que invertir en antenas y equipos más potentes para tratar de no perder nuestra área de cobertura y también a gastar mucha más energía eléctrica.
Resumiendo el año 2007 nos encuentra por un lado sin respuesta a nuestro pedido de licencia comenzado en 1997 y por el otro, con mucha fe, ganas de crecer y diez años de experiencia adquirida por medio de la práctica, también nos encuentra criticados por la prensa secular y por algunos líderes cristianos que solo ven los defectos y no comprender que a pesar de nuestras limitaciones y/o improvisaciones, al menos, lo estamos haciendo: Predicar el evangelio.
No nos fue fácil, no recibimos fondos del gobierno ni de ningún ministerio extranjero, en la actualidad tampoco es fácil, la crisis del 2001 y la suba del dólar triplicaron el costo del equipamiento (que se maneja en esa moneda en nuestro país) pero gracias al Señor que es muy misericordioso y a la colaboración de muchos hermanos en su inmensa mayoría de bajos recursos seguimos en el aire y desde Novienbre de 2007 en Internet, cumpliendo así otra meta que nos propusimos.
No pretendemos ser los mejores, no criticamos a otros, seguimos aprendiendo, tratando de ser sencillamente una voz que anuncia el Camino del Señor, un oído para escuchar al que sufre y una mano extendida al necesitado.
Con la bendición del Señor, continuaremos avanzando. Dios le bendiga.
Pastor Miguel Setina
Director.
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